top of page

Manifiesto: "Apagar para volver a conectar"

  • Alumnos de Integración Social del Instituto de Bilbao
  • hace 2 días
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: hace 1 día

Hoy no hablamos como expertos.

Hablamos como estudiantes de Formación Profesional.

Como gente joven que viene cada día a este centro a aprender algo para su futuro.

Venimos de ciclos distintos.

De aulas diferentes.

Pero compartimos muchas cosas más de las que parece.

Vivimos rodeados de pantallas.

Estudiamos con ellas.

Trabajamos con ellas.

Las usamos para casi todo.

Y no, no venimos a decir que la tecnología sea mala.

Venimos a decir otra cosa.

Que algo no nos está cuadrando.

Nos cuesta concentrarnos más que antes.

Miramos el móvil sin pensar.

Incluso cuando sabemos que no hace falta.

Saltamos de una cosa a otra.

De una app a otra.

Y muchas veces acabamos cansados sin saber muy bien porqué.

Nos cuesta aburrirnos.

Como si aburrirse fuera algo malo.

Cuando en realidad es cuando la cabeza descansa y piensa. Todo esto no lo decimos porque sí.

Estas ideas no salen de la nada.

Salen de hablarlo en clase, de debatir y de parar a pensar.

También de leer y trabajar un texto que nos hizo reflexionar.

El Manifiesto OFF.

Un manifiesto que no dice “apaga todo”, sino “piensa cómo lo usas”.

No va de ir en contra de la tecnología.

Va de que no nos controle.

De que esté a nuestro servicio, y no al revés.

Porque muchas veces se dice que este es un problemas de los jóvenes.

Que usamos demasiado el móvil.

Que estamos enganchados.

Pero no es tan simple.

No es solo cosa nuestra.

Es algo que tiene que ver con cómo está montada la sociedad.

Se nos dice que dejemos el móvil.

Pero pocas veces se ofrecen alternativas reales.

Planes, espacios, actividades que de verdad apetezcan.

Hay recursos que no se conocen.

Otros que duran poco.

Y cuando no hay opciones, la pantalla ocupa ese hueco.

También se habla mucho del problema.

Pero se proponen pocas soluciones.

Y casi siempre la responsabilidad cae solo en la juventud.

Como si todo dependiera de tener más fuerza de voluntad.

Pero nadie aprende a usar algo solo.

Aprendemos en familia, en el centro, en la sociedad.

Niñas y niños con móviles cada vez antes.

Contenidos hechos para no soltar el móvil.

Adultos sin tiempo y con pocas herramientas.

Por eso queremos decir algo importante.

No se trata de culpar.

Se trata de educar.

Educar para usar la tecnología con cabeza.

Educar desde casa y desde los centros educativos.

Educar entre todas y todos.

En FP aprendemos cosas muy prácticas.

Y también aprendemos a fijarnos en los detalles.

Mirar el móvil sin pensar no es casualidad.

Es una señal.

De que vamos demasiado rápido.

De que no paramos casi nunca.

Las pantallas no son el enemigo.

El problema es no tener alternativas.

No tener tiempo ni espacios para desconectar de verdad.

Queremos poder parar.

Desconectar sin sentirnos mal por ello.

Hablar cara a cara, sin una pantalla en medio.

Queremos un centro que escuche al alumnado.

Y una sociedad que no nos señale antes de entendernos.

Un futuro donde la tecnología sume, no reste.

Porque muchas veces...

Apagar una pantalla...

Es la mejor forma de volver a conectar.

Este manifiesto no es un final.

Es el comienzo de una conversación.

Hablamos como alumnado de FP.

Como parte del CIFP Barrio de Bilbao.

Y no vamos a mirar hacia otro lado.



Por alumnos de Integración Social del Instituto de Bilbao



Comentarios


bottom of page