IA Generativa y población juvenil
- Diego Hidalgo

- 19 mar
- 2 Min. de lectura
En los últimos 15 años se ha desplomado el bienestar de los menores y hoy disponemos de una abundante evidencia del vínculo entre este fenómeno y la hiperconexión. El coste que enfrentamos para revertir esta situación es muy elevado, y ya hemos sacrificado una generación.
A nivel de salud pública y prevención, es imprescindible aprender de los errores del pasado. Y así como podía resultar difícil anticipar el profundo impacto de los smartphones y las redes sociales en la salud de los menores, no podemos decir lo mismo de la IA.
La IA generativa y los bots conversacionales en la población infanto-juvenil presentan riesgos y retos ya identificados para la salud pública, entre otros, en términos de:
Bienestar mental
Desarrollo conductual
Desarrollo cognitivo y aprendizaje
Toxicidad
Sesgos y discriminación
Privacidad
Frente a ellos es fundamental aplicar un principio de precaución.
A título personal uno de los aspectos que más me preocupa es el aislamiento social que generan interacciones repetidas con la IA desde una temprana edad.
Las IAs conversacionales desacostumbran a enfrentarse con la alteridad. Están siempre disponibles. No te contradicen si no lo deseas. No requieren romper el hielo, etc. Volver a las “tediosas” relaciones humanas puede resultar costoso.
A pesar de todas estas facilidades que ofrecen, la interacción con máquinas no nos llena más allá de la inmediatez. Como dice Estrella Montolío Durán:
“El auténtico vínculo es un vínculo humano, entre humanos. Con las máquinas no podemos establecer ese vínculo. La máquina, en un sentido profundo, no responde lo que dices. Porque no hay nada detrás."
Honrado de ser un humilde co-autor de este artículo publicado en Anales de Pediatría, iniciativa de María Fernández Andújar y Mª Angustias Salmerón Ruiz, junto a Alex Romero y Joaquín Manuel González Cabrera.





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